viernes, 26 de marzo de 2010

Tradiciones del ayer...

Prospero Año Nuevo, fue costumbre muy antigua en Cádiz esta felicitación, tanto mediante la consabida tarjetita del cartero, sereno, barbero, etc., todos los que nos hubieran prestado algún servicio durante el año, y aunque no hubiese sido más que una vez, como el de subirnos el recibo del alquiler de la casa, o el habernos traído siquiera una carta…


A finales de este mes comenzaba también en Cádiz una costumbre o tradición después llamada de las “Cédulas de compadres y comadres”, consistía ésta en un mueble de madera, de casi un metro de altura, de tres pisos y en forma de cono truncado.

Este mueble, adornado con papeles de colores, se los enviaban los muchachos a las muchachas, o viceversa, resultando algunas veces, no pocas, que de estas cédulas saliesen bodas seguras, para ello dichos envíos había de ser correspondo recíprocamente, y en caso de que una de las partes devolviese la “cédula” o no la correspondiese, quedaba roto todo el compromiso.


La llegada de los Reyes Magos en tiempos pasados, era de ver y de reír cuando se organizaba la víspera, por la noche, de aquel gran día de reyes Magos, bien con cabalgatas, bien inculcando a los gallegos jóvenes y a los morenos residentes en nuestra ciudad la idea de coger unas escaleras y llegar hasta las Puertas de Tierra, para allí esperar a los de Orientes y seguir tras éstos para según iban depositando juguetes y golosinas en los balcones y casapuertas, irlos atrapando, bien subiendo por las escaleras, bien dejando las misma a un lado para posesionarse, arteramente, de los destinos de los pequeños durmientes.

A veces los jóvenes gallegos y los morenos se llevaban un buen chasco, cuando los Reyes Magos no se veían llegar ni por las Puertas de Tierra ni por el arrecife, pero si otra cosa, una piara de ganado vacuno con destino al matadero, y a reír todo el mundo con las soñolientas caras de los así burlados.


La del 17 de enero de cada año, en que una romería daba a nuestros extramuros un indescriptible colorido. San Antonio Abad, llamado vulgarmente San Antón- con sus coplas alusivas-, fue hace muchos lustros pasados origen de esa simpatiquísima fiesta que tiene por corona la solemne ceremonia de la bendición de los animales. Dicese de ese santo monje de la Tebaida, que habiendo hallado en la cueva que él tomase por morada muchos animales de distintas especies, por eso se le considera el patrón de los animales, y crear esa animada fiesta que en Cádiz, en el barrio de San José, gran día a sido siempre para los vecinos de Puerta de Tierra.


En las actas capitulares del II de mayo de1601, se dicta la construcción de una ermita, y que la advocación de ella sea del Sr. San Joseph, dicha ermita más tarde fue substituida por la iglesia parroquial del mismo nombre, en ella se celebraba esta romería, y de la cual el barrio toma su nombre.

Con mucho entumíamos se celebró siempre en este barrio la dicha romería “del cochinillo” como se le llamaba un día y por lo que en lugar de rosquillas se repartían lechoncillos de dulce.

A estos festejos acudían, no sólo los cristianos, sino muchos moros y turcos esclavos, entonces residentes en nuestra ciudad, especialmente en sus extramuros, en la actualidad no hay romería, sólo la bendición de los animales, pero se hace en la Iglesia de Santo Domingo, en el barrio de Santa María.


El día de San Sebastián; en lo que pudiéramos considerar como fin del llamado campo de Santa Catalina y vulgarmente término del mundo, hubo por el año 1400 una ermita bajo la advocación de San Sebastián, en la actualidad se encuentra el Castillo que tiene su mismo nombre en honor a él, en la zona de la playa de la Caleta.

El día del glorioso confesor de Cristo, el 20 de Enero de cada año, el citado San Sebastián (Bastián o Chano familiarmente) capitán que fuera de la guardia romana en tiempo del emperador Diocleciano, llegaba en bulliciosa procesión a esta ermita, sin perder por ello un ápice de solemnidad, desde la iglesia mayor, en dicha procesión figuraba siempre un piquete; cuatro capitanes eran invitados para ir a los extremos de las andas, en memoria de haber sido el Santo centurión o capitán de la guardia pretoriana.

Esta fue una tradición de gran arraigo en Cádiz, era el prolegómeno del carnaval gaditano, hoy en día por muchos ignorada.


Se cree que estas fiestas del Corpus se remontan al siglo XVII, y se dice que en los tiempos de Calderón reunían multitudes innumerables.

Los festejos se presentaban así; en primer lugar hacían su aparición las danzantes, gitanas o valencianas, que precedían a los soldados; luego la Tarasea y las efigies gigantes de Alfonso X el Sabio, libertador de la ciudad, y de su esposa doña Violante.

Inmensos pasos cargados de flores y candiles se confundía con la multitud arrodillada.

Las gentes se apretaban en los balcones adornados con mantones y tapices.

La decadencia de aquellas grandes fiestas gaditanas, todo el colorido, el decorado y el sabor popular existente en lo que de ellas quedaban se le quedaron grabados, como lo demostró El amor Brujo y las Siete canciones obras de Manuel de Falla.


En el mes de junio contó por mucho tiempo, con aquella que llamamos de las candelas, y que por la misma razón tenían lugar en las vísperas de ese día, el 24 de este mes, fiesta de San Juan Bautista, los llamados “augurios de San Juan”

En la víspera de San Juan y a la hora de que el reloj diera las 12 campanadas, la tradición consentía que las muchachas casaderas averiguasen por el procedimiento de arrojar agua a la calle quién habría de ser su futuro esposo, ya que la tradición lo aseguraba, el primer hombre que pisara el encharcado pavimento se casaría a posteriori.

También se hacia hogueras con enseres viejos, saltaban por encima de ellas, con el auxilio de una garrocha, enseres inservibles eran arrojados desde los balcones o desde las casapuertas, los chiquillos con sus caras tiznada, recorrían nuestras calles en varios grupos, llevando una estera abierta y cogida entre varios, y al grito “¡Echa una estera pa la candela! ¡Echa un chiquillo pa Juaniyo” delante de la comitiva infantil unos de los pequeños desarrapadamente vestido, llevando en el extremo de un palo cierto monigote de trapo, relleno de serrín, al que llamaban Juaniyo y a que su hora de la noche (a las 12 de la noche) sería quemado en una de las piras que figuraban en plena vía pública.


En Cádiz, en donde en remoto tiempo estuvo en los la Huerta del Hoyo, contaba con ermita propia, que fue demolida a causa de las obras de fortificación de la Puerta de Tierra.

Todos los años, con fechas de 16 de agosto, y en cumplimento del voto hecho en 1582, por haber liberado a esta ciudad del terrible azote de la peste, se le consagraba solemne fiesta, con asistencia de las autoridades y pueblo en masa, habiendo luego concurrida y devota procesión con la imagen del Santo, y en algunas ocasiones había algún espectáculo taurino, y cánticos que los fieles sabían de memoria.

San Roque nació en Montpeller, sur de Francia en el año 1225, en una familia rica, fue Co-Patrono de la ciudad.


Una muy curiosa cualidad se nos ofrece ante el fervor tradicional de Cádiz a la Virgen de la Capa Blanca, perece que nuestra ciudad cuenta con dos Patronas: la Virgen del Rosario y Nuestra Señora del Carmen,.

Era muy remota costumbre de que el día 16 de julio, fiesta del Carmelo, a más de celebrarse una función en la iglesia, convento de dicha titular, fundado en la antigua capilla de Bendición de Dios (barrio del Mentidero) en el año 1737 se colgaban jaulas de pájaros canarios sobre todo, muy adornadas, en los balcones de dicha iglesia durante los días de la novena a Nuestra Señora del Carmen. Y no menos significativa fue la idea de que cuando las famosas Cortes de 1812 se escogiese en dicha iglesia para cantar un te Deum en acción de gracias por el feliz resultado de la nueva Constitución.

También tuvo lugar en su tiempo la animada velada del carmen, con sus correspondientes exornos, sus puestos de buñuelos, algunas atracciones para los niños y gente joven, y la concurrida procesión con las andas portadoras de la hermosa imagen de la Virgen del Carmen.


Fue una de las tradiciones que comenzó en las fiestas del Corpus, tomando luego vida propia a través de bastantes años.

El día primero del mes de agosto (año 1870), bajo la denominación de Velada de Nuestra señora de los Ángeles, terminando el día 15 del mismo mes, en el paseo de las Delicias, vulgarmente, el Perejil.

Dada la variedad de sus instalaciones, casetas oficiales, atracciones de todos los géneros y la muchedumbre de visitantes, tanto indígenas como foráneos, hasta el extremo de formarse aquel tren botijo que tantas aleluya mereciese y que nos trajeras gente de toda la geografía española, que buscaban medios de trasbordo hasta llegar a Cádiz, a su velada tan decantada por los cuatro puntos cardinales.

Se contemplaba reflejo de todo lo que formaba aquel maravilloso conjunto que comenzaba desde la Plaza del Mentidero hasta el mismo Campo de las Balas, o sea a espalda del hoy Parque de Genovés. El renombre que alcanzo esta velada y de ahí que cuando daba comienzo la misma, fuese imposible andar por Cádiz, sino por la misma Velada, dado la afluencia de forasteros.


La fiesta de todo los Santo .Aunque esta vieja tradición de que la noche del 31 de octubre, tenga lugar la animada fiesta que acostumbraba a celebrarse en el interior del nuestra plaza Central de Abasto, parece data de años próximos posteriores al 844, en que el Papa Gregorio IV ordenó que la Fiesta de todos los Santos fuese conmemorada el primero de noviembre sin embargo, la animada velada que nuestra plaza, como nosotros decimos, tiene efecto en la víspera de dicha fiesta, puede decirse que comenzó a tener preponderancia desde años bien incluidos en el siglo XIX.

Pero aparte de todas estas facetas de los “Tosantos” de Cádiz, con su procesión de la virgencita de la Palma en la noche de dicho día, y la bendición de las aguas en la mañana de igual fechas, frente al mar, en la gaditanisima playa de la Caleta.


domingo, 21 de marzo de 2010

La Villa; romana, islámica y cristiana

Campo del sur (a la derecha la antigua Villa, hoy barrio del Pópulo)

La ciudad de Cádiz ocupa hoy el extremo más occidental de la Isla Gaditana, sin defensa de los vientos y a la boca misma de la bahía. Su situación geográfica puede calificarse de privilegiada por encontrarse en el cruce de las grandes líneas de las comunicaciones y del comercio: Europa-África y Mediterráneo-Atlántico. Y esta fue la razón de su existencia en épocas pasadas, tan importante, que cuando decayó el comercio atlántico y volvieron las Columnas de Hércules a ser un límite para los hombres del Mediterráneo, se arruinó con la ciudad.


Cádiz fue famosa en la antigüedad, y siguió siendo la Isla Gaditana durante la dominación de los musulmanes por las ruinas de grandiosos edificios. Pero antes de la invasión agarena ya era una sombra de lo que fue según el testimonio del geógrafo poeta Rufio Festo Avieno en el 400 d.C.


Cádiz se sumió durante muchos siglos en el anonimato y aparece sólo de manera intermitente. Adquirió renombre y se convirtió en escenario de algunos hechos importante a partir de los siglos XII y XIII, con los almorávides y almohade. Aunque no consta documentalmente, no parece inverosímil que Cádiz contase con cierta población y alguna defensa fortificada cuando Abul-Hasan Alí b. Isa b. Maymún uno de los varios jefes de la escuadra almorávide, se sublevó en ella contra sus señores en 1146.


Con Alfonso X, que tuvo importantes proyectos para Cádiz como puerto de partida del fecho del mar o empresa africanista, proyectada por su padre, la villa se reforzó con una cerca y fue dotada de un castillo o fortaleza, que se construiría aprovechando elementos musulmanes más antiguos.


A pesar del fracaso de los proyectos alfonsinos, Cádiz necesitó siempre mantener a punto sus defensas para reforzar su condición de isla contra los invasores por la mar: piratas y enemigos políticos la codiciaron incansablemente y llegaron a saquearla e incendiarla arrebatándole sus riquezas en diferente ocasiones.


El Cádiz Medieval no llego a tener la importancia urbanística ni los recursos materiales de Jerez o Medina Sidonia, pero su población originaria se desbordó fuera de las murallas de la Villa Vieja, alentada por la presencia de mercaderes y marineros que hacían la ruta del comercio por el África Atlántica.


La cerca de murallas, el castillo de la villa y algunas torres de vigía o almenaras que partiendo desde la Isla de San Sebastián y enlazando con la antiquísima Hércules enviaban aviso al otro lado del caño de Santi Petri para continuar por todo el litoral, constituían el núcleo primitivo de la célebre y hermosa estructura defensiva que todavía conserva Cádiz ciñéndolo por entero y fue obra de los siglos XVI, XVII, XVIII.


Después que Alfonso X incorporó la villa musulmana de Cádiz, la Yazíra Qadis o simplemente Ghadira, como la denominan los autores árabes, la reedificó dentro de una cerca en forma más o menos similar a un cuadrilátero de murallas, que corrían por los linderos actuales del barrio del Pópulo. Dentro reedificó también caserío y mando construir la catedral (Santa Cruz) posiblemente sobre el emplazamiento de la mezquita en el vértices S.O., en el lugar más alto, denominado Monturrio, en el S.E.,en parte ocupado por la antigua alcazaba, mandó construir un castillo.


Este es el núcleo primitivo de Cádiz, ubicación posiblemente de aquella Neápolis que fundó Lucio Cornelio Balbo, el menor. A uno y a otro lado, el barrio de Santa María, más antiguo, y el de Santiago, aumentaron el perímetro habitado, pero dejando una amplia zona a continuación de éste, ocupado por jaras y viñas.


viernes, 19 de marzo de 2010

12 RAZONES para visitar CÁDIZ

1 .Carnaval. Del 11 al 21 De febrero
Cádiz es carnaval, y así se refleja por sus calles y plazas desde principio de febrero.
Una fiesta única en la que la participación de gaditanos y visitantes la convierten en la más popular y variopinta de las fiestas que se celebran en España merced a actos tan señalados como el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas, el Carrusel de Coro o la Gran Cabalgata, y por supuesto las incansables ilegales, que llena cada rincón del casco antiguo con sus letras picantotas, satironas y a donde se demuestra el arte y la guasa del gaditano, que en estos días sacan la poca vergüenza que todos llevan dentro, olé esas ilegales.


¡Al punto primero lo siento ya llegáis tarde!, bueno para el 2011, así ya vais pensando en los disfraces que se pondréis, porque para venir por Carnavales lo mejor es venir disfrazado.




2. Semana Santa. Del 28 De marzo al 4 de abril

Cádiz se transforma en devota y fervorosa durante la Semana Santa en la que las calles del casco antiguo gaditano sirven de escenario para la presentación de la Pasión de Cristo, cuya imágenes son reflejo del esplendor vivido en Cádiz durante los siglos XVII y XVIII y que convierten las calles de Cádiz en auténtico museos al aire libre.

El gaditano que veíamos por febrero subido en una batea, o a pie disfrazado cantándole a su tierra, a su gente y como no, también al visitante que a ella llega, a esta fiesta pagana llamada carnaval, ahora los vemos debajo del paso de misterio de cargador, penitente, monaguillo, penitencia, etc sintiendo como el que más la Semana de Pasión Gaditana.


3. XXVI Festival Int. De Música “Manuel de Falla”

Dedicado al insigne músico gaditano y que se ha consolidado como referente en la oferta de música clásica de la ciudad. Los conciertos se desarrollan en el Gran teatro Falla y en otros espacios públicos de la ciudad, donde actuarán los mejores instrumentistas y directores de varios países del mundo, manifestando una mirada especial a iberoamérica.


4. Playas de Cádiz. Del 1 de junio al 30 de septiembre


Playa de Santa María del Mar

Cádiz mira al mar desde sus playas. Playas de arena fina perfectamente integradas en la ciudad hasta tal punto de ser consideradas como el mejor conjunto de playas urbanas de Europa, certificadas con Banderas Azules de la UE, la Q de Calida Turística y la norma ISO
14001 de Gestión Medioambiental. Este marco incomparable sirve hoy día a su vez para práctica de todo tipo de actividades náuticas: pesca, vela, submarinismo, windsurfing o Kite surf son algunas de las especialidades que pueden desarrollarse en la propia ciudad debido a las magnificas condiciones climáticas de Cádiz para la práctica de este tipo de deportes durante prácticamente todo el año.

Estas son las playas que te encontraras si te animas a veranear en esta bendita tierra, empezare por la que esta más lejos del casco antiguo que además es la más grande y salvaje: Cortadura, La Victoria, o como aquí se la conoce el Balneario, (por esta playa hace muchos año también había las Almadraba), Santa María del Mar, también se la conoce como la Playita de las Mujeres o de los Corrales, y por último la coqueta y mimada por todos los gaditanos la playa de la Caleta, la musa de muchos personajes de esta mi rincón, músicos, escritores, poetas…



5. Festival Int. De Folklore “Ciudad de Cádiz” Del 7 al 13 de julio

Que cuenta con la presencia de grupos de los cinco continentes y que además de las representaciones programadas se llevan a cabo exposiciones de artesanía, conferencias y seminarios sobre folklore, sí como desfiles y actuaciones en las calles de la ciudad.

La verdad es que Cádiz todo el año es folklore.


6. Martes de Carnaval todos los martes del 15 de julio al 31 de agosto

Completado con el Carrusel de Coro, se trata de eventos donde vuelven a actuar las mejores agrupaciones del Carnaval de Cádiz para satisfacer la demanda de la gran cantidad de visitantes que no quieren macharse de la ciudad sin respirar los aires de la fiesta más típicamente gaditana.

Ya te lo dije en el punto 5, Cádiz todo el año es Folklore, a por cierto haber si ponéis las entraditas algo más baratitas para los locales, que la verdad para el bolsillo de muchos gaditanos son caras.

carrusel de coro noches de verano


7. Rutas Gastronómicas

- Ruta del Tapeo: Del 1 de julio al 31 de agosto.

- Ruta Gastronómica: Del 15 de octubre al 30 de noviembre.

Cádiz ofrece al visitante una amplia oferta gastronómica heredara de sus 3000 años de historia. Cada año se pone en marcha la Ruta del Tapeo, en la que diversos establecimientos de la ciudad participan en promocionar la costumbre gastronómica. Como complemento a ésta se celebra la Ruta Gastronómica, en la que se ofertan los mejores platos de la gastronomía gaditana formando parte de menús promociónales de degustación.



8. Oferta de Ocio Veraniego. Del 1 de junio al 30 de septiembre

Durante los meses de verano la ciudad acoge una cantidad extraordinaria de eventos de gran interés que unidos a sus atractivos naturales, gastronómicos y culturales la convierten en el lugar perfecto para disfrutar de las vacaciones. Entre otros muchos eventos destacan los Conciertos en la Playa de la Victoria y en el Castillo de Santa Catalina (playa de la Caleta) de los artistas más destacado del panorama musical, la celebración de los Jueves Flamencos en los Baluartes de Candelaria (Alameda de Apodaca, frente a la iglesia del Carmen), unida al espectáculo de Flamenco en los Balcones para los amantes del cante jondo, el Zoco de las Artes en el Barrio del Pópulo dónde se mezclan música y artesanía, las Noches Blancas en el Baluarte de Candelaria, el Trofeo y barbacoa del Carranza, que congregan en la Playa de la Victoria a decenas de miles de personas en la noche más especial del verano.

Trofeo de los Frofeo "Ramon de Carranza"


9. Visitas Guiadas y Teatralizadas. Del 1 de julio al 30 de septiembre

Cádiz es una ciudad con importantísimo patrimonio histórico-artístico, legado de cada una de las civilizaciones que se asentaron en ella. Es posible recorrer la historia de la ciudad visitando sus principales monumentos y lugares de interés a través de diferentes rutas guiadas y teatralizadas que recorren el casco histórico de la ciudad, realizando un viaje en el tiempo desde la época fenicia hasta el Cádiz de 1812, cuna de la Constitución de la cual la ciudad se prepara para celebrar el bicentenario de su promulgación en 2012. Así mismo la ciudad posee una amplia oferta de Museos y Exposiciones permanente e itinerantes además de una interesantísima red de Miradores que convierten a Cádiz en un destino cultural de primer orden.


10. 42º Muestra Cinematográfica del Atlántico Alcances. Del 9 al 18 de septiembre

La Sección está dedicada a la producción nacional, en la que se recogen obras alejadas de los moldes comerciales, tanto en el campo del largometraje como en el cortometraje. A está sección se suma otras que reflejan el séptimo arte como hecho cultural, aunando películas contemporáneas con la recuperación de obras ya clásicas en la historia del cine.


11. Festival Aéreo de Cádiz. Del 10 al 12 de septiembre

Como colofón a los actos que se celebran en Cádiz durante el verano tiene lugar durante el segundo fin de semana de septiembre este espectáculo aéreo que reúne en la Playa de la Victoria a más de 200000 personas dispuestas a disfrutar con las acrobacias y piruetas de los mejores aparatos del Ejército del Aire y de sus más expertos pilotos.




12. XXV FIT Festival Iberoamericano de Teatro. Del 19 al 31 de octubre

El FIT es un evento multidisciplinar que aúna a las representaciones teatrales otras de carácter plástico y musical, y al que acuden compañías de toda España e Iberoamérica.


Estos son las 12 razones que te da para visitar Cádiz, la Delegación Municipal de Turismo, en este año

Yo te daré una sola razón para venir a este rinconcito de mi Andalucía; la luz y su gente, te atrapa de tal forma que el que la visita una vez repite, bueno son dos razones.

domingo, 14 de marzo de 2010

Con el sambenito a cuesta

Hubo una época en que al decir que eras de Cádiz saltaba el gracioso de turno con el chiste de ¡UF! de Cádiz, tierra de mariquita, estos comentarios eran los que se solían oír, por suerte hace tiempo que no se escuchan, desde la masiva salida del armario, como se dice ahora, cuando se hace público esta tendencia sexual, se ha demostrado que en cualquier ciudad o pueblo, hay tantos como pudiera haberlos en Cádiz.


El origen de esta fama, durante mucho tiempo se ha venido barajando diversos orígenes del sambenito.


Una de estas teorías es que le vino por la costumbre en época antigua de deportar a lejanas tierras a todos aquellos que tenían esta condición, al ser nuestra ciudad puerto de embarque para las Américas, la influencia de los mismos era normal, por lo que el nombre de Cádiz era sinónimo de concentración de lo que se llamaba entonces mariquitas o uranitas.


Autores recientes, no satisfechos con la teoría anterior, en unas jornadas sobre Arte y Crimen, celebradas en Cádiz, el catedrático de filosofía Francisco Vázquez apuntó la posibilidad de que el origen estuviera conexo con el caso Ribot, citando al investigador:


Poco antes de 1900 Ribot fue gobernador civil en Cádiz, y cuñado del primer ministro del partido liberal (Sagasta).


Este señor ordenó la confección de un listado, bajo cuerda porque no eran legales, de los burdeles masculinos de la ciudad. Este listado suscitó un verdadero escándalo en la ciudad española, a tenor de las noticias que hacía relacionar este hecho con el desastre de Cuba, excusando la derrota española con la pérdida de la virilidad de los hombres*


El profesor Vázquez se apoya en la narración que el jefe de Policía Provincial de Cádiz, nos legó en su libro, en 1902. Un texto que instaba a perseguir los vicios de los invertidos, lo que no se sabe si este oficial, al hacer tan tendenciosa afirmación, lo hacía por la fama que tenía la ciudad, o a causa de un trabajo estadístico realizado con todo rigor científico


Sobre estadística, se cuenta que un jefe de policía destinado a esta plaza (podría haber sido el anterior), quiso conocer con exactitud el número de mariquitas que habitaban la ciudad, el oficial mandó traer a su presencia al marica más representativo de la ciudad, La Tuti, ella cuando vio entrar a dos policías se asusto tanto que nada más sabia decir, que no había echo nada, lo juraba y perjuraba toda nerviosa, los oficiales intentaron calmarla.


La presencia del comisario la asustó todavía más y temblando de miedo seguía diciendo que no había hecho nada, el comisario le pidió que lo ayudara a contar cuantos mariquitas había en la ciudad.


Como no se le acusaba de nada, la Tuti más confiada, miró fijamente al comisario, entornando uno de los ojos y llevándose el dedo índice de la mano derecha a la boca, mientras el brazo izquierdo lo mantenía en posición de cruzado con el otro, le dijo: “ Po mire usted señó comisario, nosotras semos…, se quedó como pensando el número que le iba a decir, pero éste antes que le respondiera la corrigió: “Tuti, no se dice semo, se dice somos…”, a lo que le la Tuti le respondió: ¡Ay! ¿Pero usted también es maricona? ¡Ay!, señor comisario, qué tranquila me queo ahora, sabiendo que usted es de las nuestras”.


Me encanta esta historia, de la Tuti con el comisario, aquí se ve claro el arte y la guasa de cai.

jueves, 11 de marzo de 2010

Plataforma "Salvemos a La Caleta

La plataforma elabora un calendario de actuación para que la playa sea Monumento Natural

Salvemos La Caleta busca las 20.000 firmas de apoyo

El movimiento ciudadano se fija el objetivo de parar las obras de remodelación del Castillo de San Sebastián.
Instalarán una mesa el sábado 13 de marzo a las 12:00 horas en el Mercado Central y otra el domingo a las 17:00 horas en el Baneario de la Palma, en la Caleta. Costas han presentado ya unas 1.600 alegaciones.


La recién creada plataforma Salvemos La Caleta continúa con sus reivindicaciones y objectivos, y entre ellos, se fija como meta a conseguir la de lograr reunir alrededor de 20.000 firmas para pedir que el entorno de la playa gaditana sea considerado Monumento Natural.
la plataforma Salvemos la Caleta le integran distintos colectivos, asociaciones y entidades de la ciudad, así como un buen número de gaditanos que a título personal se están implicando en cada una de las reivindicaciones.
El secretario provincial de Agades, José Antonio Sánchez, actúa como portavoz, siempre "dejando bien claro que actúo como voz, pues se trata de una plataforma horizontal, plural y que la integran distintos colectivos".


Una plataforma " muy plural"
Asociaciones como Agaden, AVV Cádiz Centro, AVV El Mentidero, Club caleta o La Fábrika, además de gaditanos de todos los sectores y personas ligadas a la Universidad de Cádiz, forma esta plataforma.

objetivos marcados
Salvemos la Caleta se fija el objetivo de "parar las obras, no las obras en el Castillo, si no las obras de remodelación", explica.
Los colectivos que la integran se oponen a la proyectada remodelación del Muerlle de Socorro, así como a la remodelación del Malecón de acceso, para que el que hay proyectados ensanchez, rampas de acceso e incluso piscinas de aguas saladas, como argumenta la plataforma.
"No somos partidarios de la remodelación, pero si de la restauraciópn, siempre y cuando se respeten todos los elementos propios del paisaje", explica Sanchez que además adelanta que "desde la plataforma proponemos muchas alternativas al tema de la evacuación, uno de los argumentos que se nos esgrime para la remodelación del malecón".
Ya se ha presentado a la Demarcación de Costas unas 1.600 alegaciones a título personal, "todas ellas firmadas de forma particular", y una serie de alegaciones " más concretas", que presentan como plataforma.

Recogida de firma
Para conseguir que el entorno de la playa de La Caleta "sea protegida como patrimonio de los gaditanos del presente y del futuro", la plataforma luchará para conseuir que sea reconocido como Monumento Natural.
Para ello, realizan por toda la ciudad desde su creación una recogida de firma que marcha a buen ritmo, pero que buscará conseguir un fuerte empuje este fin de semana en busca de alcanzar las 20.000 firmas, que es el objetivo marcado por Salvemos La Caleta.


Cuando hablan de buscar la catalogación de Monumento Natural para la playa de La Caleta, la recién constituida plataforma habla del conjunto comprendido entre el Baluarte de los Martires y el Castillo de Santa Catalina, pero siempre "evitando por todos los medios que esta protección se vuelva restrictiva", como explica el portavoz de Salvemos La Caleta.
"Entendemos que se considere Monumento natural en busca de que se proteja su entorno medioamniental, ecológico y su estructura, salvaguardandose su entorno arquitectónica, pero que eso no implique la restricción y eliminación de todo lo que se viene haciendo en La Caleta a lo largo de años, durante toda la vida. Pedimos que se mantenga el ocio y el difrute y todas las actividades propias del entorno", aclara la plataforma.


"Juan Antonio Osorio"
publicado: Viva Cádiz- jueves, 11 de marzo de 2010

martes, 9 de marzo de 2010

La desaparecida "Gadeiras"

El carácter insular de Cádiz, es la principal peculiaridad de Cádiz, en sus estudios sobre la evolución geológica de la Bahía, nos fija el límite de la isla gaditana en Torregorda, a ocho kilómetros de la Puerta de Tierra.


Este concepto de insularidad se hace evidente en los textos romanos; Estrabón, Plinio o Mela detallan medidas referentes a la anchura o longitud de la isla. Es más, alguno de estos textos describen no una sola isla sino un conjunto de ellas. Es decir, un pequeño archipiélago. Por ello, el concepto de isla gaditana estudiado por Gavala ha de entenderse como la base la que se ha desarrollado un conjunto de hipótesis que van abriendo la posibilidad de perfilar aún más este antiguo paisaje.


La primera vez que se planteó la posibilidad de la existencia de un canal interior a través del actual casco urbano fue en 1976, el trabajo publicado estudia con detalle y con rigor dicha hipótesis.


Este trabajo publicado, propone un extenso canal que denomina Bahía-Caleta, el cual, partiendo de la actual ensenada del puerto comercial, dividía la ciudad a través de la Plaza de San Juan de Dios, calle Pelota, Plaza de la Catedral, Libertad y el Barrio de la Viña, hasta desembocar en la actual playa de la Caleta de Santa Catalina cuyas dos escolleras, que emergen en bajamar, serían los testigos más representativos de dicho canal. Dentro de éste emplaza también el puerto feno-púnico de la ciudad.


La fragmentación de las islas pueden ser aún mayor, si se llega a confirmar la existencia de otros canales que tuvieran salida hacia el Campo del Sur, por la desaparecida Caletilla de Puerto Chico, y que en un momento determinado actuarían de forma simultánea con el Canal Bahía-Caleta.


El territorio insular gaditano posiblemente estaba en la antigüedad muy fragmentada, constituida por una serie de islas e islotes que formaban un pequeño archipiélago que cerraba la Bahía, emplazada éste frente a la desembocadura del río Guadalete. Este hecho podría justificar que en la antigüedad clásica, cuando se cita a Cádiz, se utilice el término plural “las gadeiras” hecho apuntado por García Bellido. El archipiélago, en principio, estaría constituido por las siguientes islas:


-La del Norte, donde se encuentra el altozano de la Torre Tavira y donde se supone el asentamiento fenicio de Gadir.

-La del Sur o isla de León.

-Una alargada entre ambas hasta Torregorda, donde se encuentran las fortificaciones de Puerta de Tierra.


En este archipiélago habría un número no determinado de pequeños islotes de menores dimensiones por ejemplo el de Santi Petri situado en la salida al mar del caño del mismo nombre.


En época hispano-musulmán, Martínez Montavez; transcribe una tradición recogida por Al-Zuhri que habla del hundimiento de parte de la isla por la zona norte de Cádiz, es decir, la boca de la Bahía entre Cádiz y Rota. Estas traducciones se seguirán repitiendo en esencia en el siglo XVI, en autores como Pedro de Medina (1548) y en el XVII en historiadores como Suárez de Salazar (1610).


En cierta forma la idea pervive en mitos como el de la ciudad hundida bajo del mar. Con datos históricos y tradicionales se puede estimar que algún tipo de acción sísmica debió afectar a la zona gaditana, durante la misma época hispano-musulmán, hecho que hizo que se perdiera parte del territorio de las islas, y que quedaría reflejado en las diversas leyendas y tradiciones, tanto de la época como posteriores.


Adolfo de Castro (1858) cita un movimiento sísmico que tuvo lugar en nuestras costas en el siglo IX, sin que se conozca las fuentes utilizadas.


Ramírez Delgado (1990-1991) apunta la posibilidad que también con anterioridad, en el siglo IV, se produjera algún tipo de fenómeno de este tipo que afectara a nuestra ciudad.

Otro movimiento de este tipo, es el ocurrido en 1755 y conocido como “ de Lisboa” que afectó de forma considerable a la costa gaditana.


Gadeiras es el nombre griego del archipiélago de islas existente en lo que actualmente es la Bahía de Cádiz. Entre ellas podemos destacar las Islas de Erytheia y Kotinoussa, de cuya unión se formó la actual isla de Cádiz y que ya se encuentra también unida a San Fernando a la altura de río Arillo, hoy convertido en un caño mareal.


Esta última población, San Fernando, pudo haber sido en aquellos tiempos la isla de Cimbis, aunque no existe acuerdo entre los arqueólogos, y algunos identifican Cimbis con Chiclana de la Frontera o algunos otros puntos de la zona.


Erytheis es el nombre de la pequeña isla septentrional del antiguo grupo de las Gadeiras. Según Plinio, el término era utilizado por los geógrafos Eforo y Filístides, y hacía referencia a la hija de Gerión, el primer rey de la mitología tartésica.


En ella venció Hércules a Gerión y le robó sus rebaños de bueyes. Según Estrabón, era el nombre que le aplicaban los indígenas al lugar donde se había establecido la primera colonia fenicia. La ciudad ha desaparecido por la explotación de sus canteras y la erosión marina, y debía extenderse desde el Castillo de Santa Catalina hasta la punta del Nao, donde se encontraba el templo de Astarté o de la Venus marina.


jueves, 4 de marzo de 2010

Cádiz mitológico e histórico

Para buscar los orígenes más remoto imperio de Occidente, hay que ir a Cádiz, en un viaje retrospectivo de la Historia del mundo que nos lleve a la Edad del Bronce por toda la antigua comarca.


Actualmente, la fisonomía geográfica de la gran capital está muy cambiada a causa de los embates del mar por el lado abierto y el depósito en la bahía gaditana de tierra continental arrastrada por el rió Guadalete.


Se ha producido así una lenta destrucción y construcción transformadora durante milenios. Estos cambios geográficos han contribuido a incrementar errores de interpretación histórica, al querer situar las referencias griegas, cartagineses y romanas en los parajes verdaderos.


Uno de los espejismos históricos más frecuente es conceptuar el más remoto origen de la historia de Cádiz como fundación fenicia. Sin embargo la historia de Cádiz como ciudad del olvidado emporio de Occidente comenzó mucho antes de la Gades romana y de la Gadir fenicia.


Sobre de la Gades romana se halla la Cádiz actual; pero la primera colonia fenicia de Gadir estuvo en un islote próximo, que se conoce con el nombre de San Sebastián. Ya desde este punto de partida podemos coger el hilo de una serie de engranajes históricos y mitológicos que nos introducen poco a poco en el milenario mundo gaditano-tarteso, con la posibilidad de sacar del olvido al Imperio que ya existía antes de las colonias fenicias por toda la provincia y desapareció por la conquista de los cartagineses.


Entre sus ciudades más famosas, Cádiz ofrece la puerta de entrada histórica a un antiquísimo emporio donde lo mítico y la histórico se conjugan de manera incitante.


Antes de establecer interpretaciones de los mitos, cuando no se puede retroceder más en la Historia, ni buscar cualquier aclaración sobre las referencias de historiadores griegos y romanos, es necesario dejar planteada la realidad geográfica en aquellos tiempos tan lejanos, para evitar confusiones durante la imprescindible alusión a determinados lugares que han recibido a veces distintos nombres según la traducción romana, griega o cartaginesas.


En la protohistoria de Cádiz se distingue las siguientes islas de Noroeste a Sudeste: primero la primera isla de Venus, que se llamó luego de San Sebastián; inmediatamente, la gran isla o Kotinoussa (que después fue Gadir púnica y Gades romana), entonces unida al islote rocoso Herakleion, denominado actualmente Santi Petri.


Entre este último islote y la tierra continental estaba la isla Erytheia, separada respectivamente por dos brazos de mar, es la llamada isla del León, donde nació la actual ciudad de San Fernando, que hace cuatro mil año era ya famosa por sus curtidos, salinas, sus toros y el primer templo-observatorio de las estrellas en el mundo occidental.


Antes de que los fenicios establecieran su primera colonia en España, en la isla de San Sebastián había ya un fuego permanente que guiaba el regreso de los intrépidos navegantes. La conservación de este fuego en alto del islote tenía carácter sagrado, y por ello fue conceptuado como culto a Venus marina por los primeros exploradores griegos que realizaron los viajes legendarios de los heraclidas.


En realidad se trataba de un faro con advocación religiosa a cierta divinidad celeste simbolizada en la estrella matutina como protectora de los navegantes indígenas, que por cierto aún no conocían la mitología de la Venus griega. Es el mismo culto que los gaditanos del imperio Tarteso extendían en sus largos viajes por el océano y situaban a la entrada de sus factorías en la costa occidental de África y Europa.


En el periplo del marino masaliota Avieno (poeta) se cita este islote de Venus como lugar donde se hallaba un famoso oráculo instalado en una gruta. El islote carecía de agua. Se abastecía de la isla Kotinoussa (isla gaditana), más próxima, según se deduce de los cálculos que nos lego Plinio, ya que sólo desde su época a la nuestra el mar ha erosionado entre ambas islas hasta darle la anchura actual de unos quinientos metros, y según Plinio estaban una de otra a unos cien pasos; sin que haya confusión con la isla Erytheis, citada como Afrodisias, pues la imprecisión de los nombres de las islas e islotes era notorio ya desde la antigüedad, cuando los primeros narradores, como Strabon, Pomponio Mela, Diodoro, Plinio, recogían e interpretaban nombres y datos anteriores para adaptarlos a sus propias observaciones.


La gran isla gaditana, citada por su nombre más remoto de Kotinoussa, tenía, según Plinio recoger de los datos de Polibio, una longitud de doce mil pasos y una anchura de tres mil. Según Strabon, la longitud de la isla de Cádiz era de cien estadio griego, es decir, dieciocho Km. y medio; desde San Sebastián a Santi Petri.


Dice Plinio que esta isla de Kotinoussa se llamó así, según Timaeus, por sus olivos; la misma que los romanos Tarteso y los púnicos Gadir, que en lengua púnica significa reducto.


La Ciudad estaba en la parte occidental de la isla, según datos de Stabon; y al otro extremo rocoso (hoy islote de Santi Petri), que ha quedado aislado por los embates de las olas, el famoso templo, que fue nombrado Herakleion por los griegos y santuario de Melkart por los fenicios.


Según los griegos, en aquel templo se guardaba los restos de Heracles, Stabon, que suponía de procedencia fenicia a dicho templo, al referirse a la inscripción de las columnas de bronce situadas a la entrada.


Según los griegos este santuario se había fundado en tiempo de las guerras de Troya (hacia el siglo XII a.C.), pero indudablemente era un templo indígena, asimilado a las interpretaciones griegas y fenicias, en la cual también tenía viejas leyendas.


Se confirma que se trataba de un templo tarteso y no púnico como fue después, y a que las creencias religiosas de los tartesos se dirigían a la adoración de divinidades celeste simbolizadas en Venus, el sol y la Luna, ya que los tartesos no adoraban a imágenes algunas.


Describir a Cádiz históricamente es sumergirse en las leyendas. Las narraciones de Estrabón corresponden a mil años después de la supuesta fundación de la Ciudad (1100 a.C.) y mezclan historias de héroes míticos troyanos con la intervención de personaje como el mismísimo Hércules.


Sobre la fundación de Cádiz, he aquí lo que dicen recordar los gaditanos: Que cierto oráculo mando a los tirios fundar un establecimiento en las columnas de Heracles, en la tercera expedición fundaron Cádiz, y alzaron el santuario en la parte oriental de la isla y la Ciudad en la occidental.